Lo pequeño también suma

Un gran aporte extraído del Facebook de mi gran amigo Juan Tomás Hernández, el título lo elegí yo “lo pequeño también suma”. Los invito a leerlo a continuación:

Me di cuenta de lo mucho que la gente subestima a lo “pequeño”. Muchos (sobre todo la generación más adulta), no le da importancia y hasta se mofan de los “pequeños detalles”, “pequeñas cosas”, “pequeños cambios”, etc. A qué me quiero referir con esto? Supongamos: Yo soy vegetariano y una de las razones es el maltrato animal. Muchos me comentan, por ejemplo: “Pero porque VOS dejes de comer carne, en un año, como MUCHO, salvas media vaca”. Sí, salvo media vaca, ¿pero no es ese el comienzo? Ponele que esa persona no comparte mi punto de vista (obviamente), pero otra persona sí lo hace y decide hacerse vegetariano. Entonces ya salvamos una vaca. Hace aproximadamente 6 meses que lo soy y ya influencie a tres personas más o menos. Para algunos capaz es nada, pero yo lo veo bastante bien, “dos vacas más”. ¿Y si esas personas influencian a otras tres mientras yo sigo haciendo lo mismo? Cuento cuatro vacas y ya no parece tan imposible (por lo menos para mí). Ahora pongamos un ejemplo más relacionado al medio ambiente. Hablando MUY figurativamente, imaginemos un poblado donde hay 10 casas y 100 árboles. Cada casa tiene tres luces. Durante el año, cada propietario usa todos los santos días esas tres luces que tiene, pudiendo usar una sola tranquilamente, pero por cuestiones de comodidad o confort, usa las tres. Y por X motivo, necesitan la madera de los árboles. Entonces, además del consumo de energía eléctrica excesivo también talan los árboles. Los cuales se encargan de consumir el dióxido de carbono que producen las luces utilizadas. De esta manera, en dicho poblado, llega el verano del año 1, y hacen una máxima de 33 grados y hay 90 árboles en vez de 100. Al año siguiente, en el año 2, quedan 80 árboles y la máxima ya llegó a 34. Y lo más probable es que el 80% de los pobladores piensen que no es tan grave, que solo fueron 2 grados de aumento en dos años y que todavía tienen 80 árboles. Pero dentro de 5 años, en el año 7, cuando la máxima llegue a 39 y queden 40 árboles va a sentirse un poquito más. Entonces, de esos dos pobladores que no tienen ese pensamiento, uno se da cuenta de que no está muy bien la cosa y decide empezar a usar una sola luz, y por el árbol que el tala en el año planta tres. De esta manera se va a empezar a equilibrar la producción de CO2 y el consumo de los árboles de este mismo. Y el otro vecino, que no pensaba como el tipo que está tranquilo ante la situación, se termina de convencer por este vecino más ecologista y hace lo mismo. De esta manera, llega el verano con 76 árboles, en vez de 70 y la temperatura permaneció casi estable. Entonces, tal vez ahora se entusiasme algún otro poblador e imite estas acciones hasta llegue a disminuir la máxima. Y el último ejemplo, para que no se terminen de aburrir, ahora desde un punto de vista social (no es mío este ejemplo, lo leí en un cuadernillo del instituto). Un hombre quieren tener varios hijos, para que el día de mañana, lo puedan sustentar económicamente. Pero al mismo tiempo, varias personas piensan igual, y de esta manera, dentro de 30 años vamos a tener una sobre población en el planeta. Y como lo anterior, ninguna de estas personas se imaginó, o tal vez subestimó, que esto podía llegar a pasar, porque no tuve en cuenta ese “pequeño” detalle… Y así se puede ejemplificar desde el punto de vista deportivo, médico, económico, educativo, etc. Pero a lo que busco apuntar, es a eso, a SÍ darle bola a lo “pequeño”. Como debieron leer millones de veces, en millones de frases en facebook o en algún mail viejo: “todo empieza de a poco y por uno mismo”. Y no soy tan partidario de la idea de que no está bien mirar atrás, porque de esa manera se ve todo lo que se avanzó debido a esas “pequeñas cosas”. Busqué ejemplificarlo para que no sea visto simplemente como una frase trillada o algo simbólico, y demostrar que es aplicable a todo. Está bueno ser partidario de esta creencia, y ¿por qué no? estilo de vida.

¡Sabias palabras amigo!

Los secretos del marketing de los alimentos

Hoy no hay mucha inspiración, pero de todas formas la idea es compartir algo. Hace tiempo que tengo el blog descuidado, nunca puedo darle la dinámica que quiero. No dispongo de mucho tiempo y últimamente la inspiración no me acompaña. Pero voy a tratar de romper la inercia con un tema muy interesante: los secretos del marketing de los alimentos. Kate Cooper, experta del sector revela en pocos minutos algunos secretos de este rubro.

Marketing de los alimentos - Estamos Jugados
Kate Cooper

¿Cómo funciona el marketing en esta industria tan grande? Se basa en tres puntos claves. El siguiente video de 7 minutos no tiene un segundo de desperdicio, espero que les guste y ya saben, si les gustó ayuden a difundir 🙂